Mazunte vivió tres días únicos de magia y celebración en la XVIII edición del Festival Internacional de Jazz y Algo Más 2025, consolidándose una vez más como el corazón cultural y musical del Pacífico mexicano. Más de 8,000 asistentes colmaron calles y playas para disfrutar más de 40 actividades: conciertos inolvidables, calenda, gastronomía, torneos, arte y experiencias que sólo se viven en este Pueblo Mágico.
El evento arrancó con la tradicional calenda desde San Agustinillo, donde locales y visitantes compartieron risas, bailes y el “cocol” de la región, marcando el pulso festivo y la apertura a la alegría colectiva. Desde el primer día, la comunidad y los visitantes agradecieron a los comités de prestadores de servicios turísticos, a los líderes y su equipo del Comité de Pueblos Mágicos su presidente Fito Tovar y Agustín Mendoza presidente de comité de prestadores de servicio. Además del comité de jazz, al presidente municipal de santa María tonameca César Ruiz Gutiérrez, Agente de mazunte Jaime Ziga , a la directora de turismo de santa María tonameca Lupita Ávalos, y a la secretaria de Turismo de oaxaca, Saymi Pineda Velasco, por su esfuerzo constante para materializar este gran encuentro.Tres días vibrantes: música y emociones
El campo de fútbol de Mazunte fue escenario principal de una cartelera de lujo. El viernes destacaron Miguelito Cruz y su quinteto con jazz latino, Silvestre Martínez fusionando ritmos costeños y caribeños; el extraordinario talento cubano de Hermanos Arango; y el sabor regional de Los Tropicosteños, que llenaron de animación el recinto. Cada artista inundó el pueblo de energía distinta, desde el groove suave del jazz hasta la explosión alegre de la música tropical.
El sábado, la programación celebró la tradición y experimentación sonora: Con la voz apasionada de Las “Cantoras de la Costa” emocionaron con un ensamble vocal femenino lleno de raíz y fuerza; Luri Molina, extraordinario contrabajista, mezcló jazz y folclore con destreza, y Djiby Diabaté —directo desde Senegal— fusionó ritmos africanos y percusión, llenando el espacio de éxtasis instrumental. Lorena y sus Alebrijes, con su mística interpretación multicolor, así como la Banda Mixe, tejieron historias sonoras únicas en el alma mazunteca. Momentos inolvidables y artistas estelares
El domingo fue apoteósico. Oaxaca Jazz Lab la Big Band ofreció potentes arreglos abrió la jornada con potencia, seguida del homenaje al legendario Fernando de León Ruiz Amaya. Pronto, comenzaron los actos estelares: Iraida Noriega, quien en su acto bajó del escenario a cantar entre la gente, provocando un “mantra” unísono desde el corazón de todos los asistentes., Leo Rojas —el virtuoso flautista ecuatoriano y estrella mundial—, quien emocionó con su primera visita a México y a este rincón mágico donde el mar y las notas se funden, llenando de orgullo a quienes lo escucharon. El broche final fue para Aron y su Grupo Ilusión, que encendieron la pista de baile con éxitos tropicales, uniendo generaciones mientras la noche caía sobre la costa oaxaqueña. Además del jazz: sabor, deporte y cultura
La edición fue mucho más allá de la música:El Trail Running Mazunte de 5 y 10 km reunió atletas y familias a la salida del sol, celebrando la belleza de las rutas costeras.Torneos de ajedrez en la biblioteca, brindados por el Mtro. Tomás Martínez, unieron estrategia y comunidad en partidas apasionadas.La muestra gastronómica ofreció tlayudas, mariscos, café local y mezcal, exhibiendo la riqueza culinaria y hospitalidad de los restauranteros y vendedores. El mercado artesanal y talleres en la Galería El Pochote y el Centro Mexicano de la Tortuga, así como la esperada liberación de tortugas en la playa principal de Ventanilla, integraron a grandes y chicos en una experiencia de conservación y aprendizaje.Hoteles como el Hotel Pochote, galerías de arte y restaurantes abrieron sus puertas a un turismo responsable y cálido, fortaleciendo la economía y la convivencia. El festival fue, una vez más, una celebración colectiva donde se agradece a cada persona, comité y autoridad que hace posible que Mazunte brille a nivel internacional. Un cierre que eleva
El festival concluyó entre fuegos artificiales sobre el mar, abrazos de gratitud y una promesa repetida: regresar. Artistas, público y anfitriones coincidieron en que Jazz Mazunte 2025 superó todas las expectativas y dejó huella como encuentro irrepetible de arte, naturaleza y comunidad. Aquí, cada foto y cada canción serán eternos testigos de la magia compartida entre las olas del Pacífico.







